El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un virus que ataca nuestro sistema de defensas. Este sistema es el que nos protege frente al desarrollo de las infecciones y tumores.
Es muy probable que el virus tenga un origen africano. La hipótesis más aceptada es la que sugiere que el VIH procede de una mutación espontánea de un retrovirus similar al presente en el mono verde africano, y que durante la década de los 60 paso al hombre. El largo del período de incubación y las deficientes condiciones sanitarias de los países africanos facilitaron que la infección se fuera difundiendo entre la población sin que fuera detectada. Las viajes intercontinentales, la liberación de las costumbres sexuales, el uso compartido de jeringuillas… se encargaron de su diseminación.
![]() |
| Virus del VIH |
¿Qué ocurre cuando el VIH entra en el organismo?
Cuando una persona se infecta de VIH, el virus se introduce en ciertas células de su sistema de defensas (llamadas linfocitos CD4) y las va destruyendo lentamente. Durante una serie de años no se puede producir ningún síntoma y podemos encontrarnos bien, a pesar de que el virus está actuando dentro de nosotros y la cantidad de CD4 va disminuyendo progresivamente (lo que quiere decir que durante esta fase estamos infectados pero no enfermos). Los problemas empiezan cuando nuestras defensas están tan dañadas que no son capaces de protegernos.
¿Qué quiere decir ser “seropositivo” o “portador asintomático”?
El concepto de seropositividad se refiere a la existencia de un resultado positivo en la analítica realizada para diagnosticar la infección por el VIH. Ser seropositivo no significa tener la enfermedad llamada SIDA sino tan sólo estar infectado por el VIH, es decir, tener el virus en el organismo y en consecuencia ser capaz de transmitírselo a los demás.
El término asintomático se refiere al periodo de años en el que el organismo es capaz de controlar la infección y en el que aún no se desarrolló la infección.
¿Cuánto tiempo pasa desde que se produce la infección hasta que se manifiesta la enfermedad?
El tiempo que transcurre desde que se produce la infección hasta que se manifiesta la enfermedad varía mucho de unas personas a otras, porque depende de ciertos factores individuales y de la agresividad de cada virus en particular. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el espacio de 10 años el 60% de las personas seropositivas evolucionan a SIDA si no se recibe tratamiento. En la actualidad esta evolución se modificó totalmente gracias a los tratamientos antirretrovirales, que como veremos más adelante, son capaces de frenar la caída de las defensas y por lo tanto evitar la progresión al SIDA.
¿Qué son las infecciones oportunistas?
Las infecciones oportunistas son aquellas que aparecen cuando las defensas ya están muy bajas y por eso reciben ese nombre, porque se aprovechan de la “oportunidad” que les da esa situación de debilidad del organismo. Su aparición es lo que define la fase que llamamos SIDA.
¿Qué es el SIDA?
El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es la fase más evolucionada de la infección por VIH. No es una enfermedad concreta sino el nombre que se da a la infección por VIH cuando este dañó tanto nuestro sistema de defensas del organismo que permitió la aparición de una serie de enfermedades (infecciones oportunistas, tumores…) que en su mayoría no se producen en personas que tienen sus defensas íntegras.
¿Qué son los linfocitos CD4 y la carga viral?
Se puede saber en qué situación se situación se encuentra una persona infectada con un análisis que mide la cifra de linfocitos CD4 y la carga viral.
El número de CD4 (“las defensas”) nos da una idea de cuánto es el daño causado, porque el virus los destruye de forma específica. La posibilidad de que aparezcan infecciones oportunistas aumenta de forma notable si los CD4 llegan a valores por debajo de las 200unidades/ml.
La carga viral es una cifra que expresa la cantidad de virus que se hay en la sangre y nos indica con qué velocidad se va a producir el daño sino ponemos remedio. Es decir, que cuanto mayor sea la carga viral, más rápidamente descenderán los linfocitos CD4 que son las células fundamentales de nuestro sistema de defensas.
Estas dos pruebas proporcionan información esencial para decidir cuándo debe empezarse el tratamiento en una persona infectada
¿En qué consiste la prueba diagnóstica para la infección por el VIH? ¿Es fiable y confidencial el resultado? ¿Qué es el periodo ventana?
La prueba diagnóstica del VIH se realiza mediante una extracción de sangre. Esta prueba detecta los anticuerpos producidos por el organismo como reacción a la presencia de virus, pero no el virus en sí mismo ni sus componentes. Cuando el resultado es negativo, no hay q realizar, en principio, ninguna otra prueba, aun que pueden producirse algunos resultados negativos que sean falsos, si la prueba se realiza durante el “periodo ventana”: este es el tiempo que pasa desde que la persona se infecta hasta que se producen los anticuerpos en el organismo. Oscila entre 3 semanas y 3 meses (excepcionalmente 6 meses o más). Cada caso debe ser valorado individualmente.
Si el resultado es positivo, hay que realizar un segundo análisis para confirmar el resultado.
Con las pruebas actuales y la verificación en esta segunda muestra, no debe haber resultado falsamente positivos.
La prueba puede ser solicitada por cualquier médico, tanto de atención primaria como especializada, y su resultado es absolutamente confidencial y sólo puede ser comunicado al propio paciente.
Sin embargo un médico no puede pedir una prueba de VIH/SIDA sin el permiso del paciente a no ser que sea una mujer embarazada o con un posible embarazo, donde siempre se realiza la prueba obligatoriamente.
Vías de transmisión del VIH
Fluidos con capacidad infectiva: Sangre. Semen y líquido preseminal. Secreciones vaginales. Leche materna.
Vías de transmisión: Sexual. Parenteral. Perinatal.
Por lo tanto hay tres únicas vías de transmisión del VIH:
1. Vía sexual:
A través de las relaciones sexuales con penetración, porque tanto el semen como las secreciones vaginales de una persona infectada contienen el virus. El riesgo es mayor cuantas más relaciones sexuales sin protección se tengan, pero una sola relación puede ser suficiente para transmitir el virus. La multiplicidad de parejas aumenta considerablemente el resigo de transmisión.
La contaminación se realiza a través de las lesiones microscópicas que se producen durante la penetración. Cualquiera infección genital en alguno de los miembros de la pareja aumenta enormemente el riesgo de transmisión (herpes, gonorrea, sífilis… cualquiera de las enfermedades de las que hablamos en este blog). Las relaciones anales son mas infectivas porque son las más traumatizantes.
2. A través de la sangre:
El uso compartido de jeringas y agujas contaminadas e incluso de el material necesario para picarse (agua, cucharas, filtros de algodón) constituye uno de los principales modos de transmisión de VIH. Es suficiente compartir estos utensilios una sola vez para adquirir la infección debido a la gran cantidad de virus que pueden llegar a contener por la presencia de sangre fresca.
El instrumental de tatuaje, agujas de acupuntura, hojas de afeitar y tijeras también pueden ser vehículos de transmisión sino se cumplen las normas de higiénico-sanitarias correspondientes.
3. Vía materno-infantil:
La mujer infectada por el VIH puede transmitírselo a su hijo durante el embarazo (aunque esto está cada vez más controlado y las posibilidades son mucho menores, actualmente una mujer con VIH puede dar a luz hijos totalmente sanos), el parto o la lactancia. Esto suele ocurrir en uno de cada cinco embarazos de mujeres seropositivas sino reciben tratamiento.
¿Cómo NO se transmite el VIH?
Este apartado me parece muy importante porque hay muchas creencias populares al respecto.
· La saliva, las lágrimas o el sudor no transmiten el VIH, ya que estos fluidos el VIH está en cantidades ínfimas y no se puede producir la infección.
· La convivencia diaria con personas infectadas compartiendo cubiertos, toallas, baños… no supone, en ningún modo, riesgo de contagio. Pero NUNCA se deben compartir objetos tales como: Cepillos de dientes, cuchillas o hojas de afeitar... porque pueden contener restos de sangre y transmitir el VIH y muchas otras cosas.
· Todas las donaciones de sangre, plasma o órganos se controlan adecuadamente en nuestro país, de modo que el riesgo de infección es prácticamente nulo.
En resumen: EL VIH NO SE TRANSMITE....
En la vida cotidiana, tocarse, abrazarse, besos profundos, compartir objetos como vasos, platos cubiertos, juguetes, ropa, alimentos o agua, vivir con personas con el virus, dormir en la misma habitación, compartir gimnasios, piscinas, baños, restaurantes, prestar primeros auxilios a un enferm@, por tos, estortudos, por picaduras de mosquito, a través de animales domésticos....
La información de este artículo ha sido obtenida de "Vivir e Convivir" Xunta de Galicia - Consellería de Sanidade
Para no hacer más extenso este árticulo, la próxima entrada del blog será sobre el tratamiento del VIH y la prevención. Gracias por leerme.






